martes, 27 de marzo de 2012

¿ Y ahora que hacemos? Ahora.... allá cada uno.

¿Y ahora qué hacemos?

Es la pregunta que me formulan algunos amigos del Partido Popular Asturiano y de otros ámbitos sobre lo que sobrevendrá a lo acaecido en Asturias tras las elecciones celebradas el pasado día 25 de Marzo.

Aunque aún no se conoce el destino del posible voto proveniente del exterior de nuestro pais, creo que no modifica mucho la conclusión aunque si pueda variar la formación de gobierno.

Veamos las posibles conclusiones a las que se pueden llegar:

Primero.- No pasa nada. Todo ha salido según lo previsto. El PSOE nos ha derrotado por que FAC ha querido. Si FAC no se hubiera presentado tendríamos 230.000 votos y mayoría absoluta sin problemas. En realidad no hemos hecho nada mal y , como diría Felipe II, "la victoria no ha sido posible porque no podemos luchar contra los elementos".

En definitiva, a esperar a una nueva contienda electoral con "los mismos".

Segundo.- Ha sido desastroso porque todo ha venido impuesto desde Madrid y así no se puede trabajar. Ni en Mayo ni ahora ha sido culpa de la sección de Asturias si no un conjunto de calamidades concatenadas que ha hecho imposible poder hacer más.

En definitiva, en cuanto vuelva a clarear lo volveremos a intentar "los mismos".

Tercero.- FAC ha perdido mucho y nosotros hemos recuperado algo, así que solo tendremos que esperar a que FAC se desmorone y los del PSOE (que ya son muy mayores ) se mueran para que los votantes vuelvan a confiar en nosotros. En tres años recuperaremos la confianza si seguimos en esta progresión.

En definitiva, por este camino conseguiremos nuestro propósito "los mismos".

Pudiera seguir enumerando "conclusiones" ¿peregrinas?, pero antes ordenemos los datos que suele ser lo mejor para tener una base de partida.

1º.- El PP ha obtenido en 2012 un 10,26% menos de votos que en 2011. Su porcentaje de la tarta fue del 21,53%
2º.- FAC ha obtenido en 2012 un 30,36% menos de votos que en 2011. Su porcentaje de la tarta fue del 24,83%
3º.- El PSOE ha obtenido en 2012 un 11,03% menos de votos que en 2011. Su porcentaje de la tarta fue del 32,01%
4º.- IU ha obtenido en 2012 un 11,54% más de votos que en 2011. Su porcentaje de la tarta fue del 13,78%
5º.- UPyD ha obtenido en 2012 un 53,69 % más de votos que en 2011. Su porcentaje de la tarta fue del 3,75%
6º.- En 2011 votó el 66,89% de los electores posibles.
7º.- En 2012 solo votó el 55,92% de los electores posibles.
8º.- En 2007, el PP cosechó 248.907 votos, el 41,5% de los votantes.
9º.- En 2007, el PSOE cosecho 252.201 votos, el 42,04% de los votantes.
10º.- En 2007, IU cosecho 58.114 votos, el 9,69% de los votantes

Aunque no me gusten los términos izquierda y derecha como etiquetas actuales del pensamiento político de los ciudadanos, seguiré eligiendo estos términos como simplificante, no como concepto.

De los datos obtenidos parecen obvias algunas conclusiones:

"La Izquierda asturiana" (IU,PSOE,UPyD) ha pasado del 51,73% en 2007 al 49,54% en 2012.

"La derecha asturiana" (FAC, PP) ha pasado del 41,5% en 2007 al 46,36% en 2012.

La izquierda asturiana unida pierde cuota ante una derecha asturiana unida.

La derecha asturiana unida podría ser capaz de obtener más diputados ( es decir, gobernar) que la izquierda asturiana unida, tanto en caso de una buena participación (año 2011) como en caso de una gran abstención como la actual.

En definitiva, del análisis del resultado electoral se desprende que la irrupción de FAC en el panorama asturiano ha beneficiado a la derecha asturiana.

Hasta aquí los datos. Ahora el análisis.

El elector asturiano en 2011 confió su futuro ( tanto electores de izquierda como de derecha) a un pacto de la derecha donde unos se vigilen a los otros , pues no se fiaban de que el PP por sí mismo o FAC por sí mismo no cayera en un abismo de corrupción y despropósito como el que acababa de conocer ocurrido bajo el desgobierno socialista de Tini Areces.

Sin embargo, sin saber muy bien porque, los electores observamos atónitos como ambas formaciones,representantes de la derecha asturiana, se enzarzaban en un sin sentido personalista en el que solamente había un perjudicado claro: la sociedad asturiana.

Esta continua tensión ha llevado a los electores a desconfiar de nuestros políticos hasta el punto de desconfiar del sistema de elección mismo, lo que redunda en un mayor abstencionismo, hecho que ha tenido reflejo claramente en los comicios pasados.

Ahora , los pocos electores que aun confían en el sistema siguen reacios a manifestarse claramente por una opción, y han decidido que lo mejor es que todos se vigilen un poco, a ver si así cambia algo y se beneficie, por una vez, al ciudadano por encima de la institución.

De ahí que un diputado pueda decidir en la práctica el destino de una región, algo que no es malo ni bueno en sí mismo, dependerá de si el objetivo en hacer prosperar la sociedad o solamente el partido al que se pertenece.

En lo que respecta al Partido Popular, la formación en la que milito, creo que el mensaje ha sido mucho más explícito aún.

En 2011 se reprobaron las formas en las que se produjeron las designaciones de los candidatos y, puesto que en 2012 sucedió más o menos de forma similar, aunque formalmente hubiera una dimisión por el medio (la del presidente del partido) , la designación como presidenta de éste a alguien sin consentimiento de las bases también provocó un cierto malestar ( atenuado por el mantenimiento del número de diputados) que se plasmó en esa pérdida de la confianza del 10,26 % de los votantes de apenas un año antes (eso de "si tan buena es porqué no se eligió antes" caló entre nuestros votantes)

Es verdad que el daño ya estaba hecho y , por tanto, esta vez el resultado final parece más consecuencia de otros muchos factores que del modo de elegir a la candidata.

En definitiva, la población asturiana desea que gobierne "la derecha" pero bajo el estrecho control de "la izquierda" para que no se produzcan desmanes (o al revés en caso de empate a diputados de los "grandes").

Asimismo ha reprobado claramente a los actuales dirigentes populares, tanto regionales como locales, indicando que por este camino no se puede seguir. O lo que es lo mismo, que ya están amortizados políticamente y son necesarias caras nuevas para seguir este camino o no habrá tercera oportunidad.

¿ Y cuál ha de ser el proceder ahora? Desde mi punto de vista ha de venir la calma, y eso comienza retocando un poco el sistema previsto para los congresos.

Creo que sería conveniente que primero se celebraran las elecciones de las juntas locales y no el Congreso Regional.

Esto es porque el debate de las ideas de futuro será mucho más limpio y espontaneo si no se sintiera la presión acerca de quién será el Presidente, por lo que una comisión gestora debería hacerse cargo del ¿partido? hasta que el resultado de las locales estuviera determinado.

A continuación , los representantes elegidos en la juntas locales deberían de organizar "unas jornadas de convivencia" con el fin de "conocerse" , políticamente hablando, de forma que aquellas heridas que aun puedan supurar se logren cicatrizar , y evitar tan siquiera la posible gangrenación futura del miembro afectado.

Tras estas consideraciones, el Partido elegiría entonces al Presidente de entre los candidatos resultantes , que estará en condiciones de poder afrontar un nuevo proyecto ilusionante para nuestros electores que permita la adhesión de aquellos "desconfiados" que una vez nos dieron su voto.

Y todo ello con la trasparencia necesaria que evite guerras absurdas .

Una vez escuché que el proyecto popular se gestionaría como una empresa, pero nunca intuí que querían decir como una empresa pública, donde habitualmente se medra por "compañerismo", no por mérito.

Si en una empresa familiar privada , el cabeza de familia se empeña en mandar porque es el cabeza de familia, y no atiende los consejos del director financiero, del de estrategia, del de producción, etc, etc, no tendrá director financiero, ni de estrategia ni de producción, tendrá simplemente trabajadores que cobran a fin de mes y cuyo objetivo será solamente ese, cobrar a fin de mes. Si de verdad alguien puede creer que esa empresa continuará en el mercado por muchos años, es que vive de espaldas a la realidad.

No es tarea fácil, pero está claro que el tiempo de muchos ha pasado. O se funda una nueva estructura y se la deja trabajar... o seguiremos viviendo de espaldas a la realidad.

Ahora... allá cada uno.

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