lunes, 19 de septiembre de 2011

EL RIGOR COMO BANDERA

La noticia de que si el PP gana las elecciones lo primero que hará nuestro presidente es bajar 5 puntos el Impuesto de Sociedades a las pymes y revisar los módulos de los autónomos es una grata noticia para los oídos de empresarios que , como yo, sufrimos día a día para poder presentar una cuenta de resultados "con beneficios" en los tiempos que caen.

Sin embargo, esta medida en si misma estimulará la contratación de trabajadores en las empresas o no?.

Mi impresión es que no. Y me explico.

Corría el año 2009, en plena campaña de las elecciones europeas , cuando asistí a un foro de economía en Gijón, invitado por la Agrupación Popular Gijonesa en mi condición de miembro de la Comisión de Economía del Partido Popular Asturiano ( algo que creo que ya no soy), en la que se debatían propuestas y conclusiones sobre la incipiente crisis que estábamos sufriendo en España, en general, y en Asturias en particular, y sus consecuencias a corto plazo. Mi pregunta , destinada tanto a miembros de los sindicatos como de los representantes de los empresarios , fue la siguiente : ¿De verdad creen ustedes que con meras declaraciones más o menos críticas se frenará la sangría de empresas que se está produciendo ? ¿No se dan cuenta que una pequeña empresa, antes de ser lo suficientemente sólida como para contratar trabajadores , pueden pasar 8 ó 10 años ( la mayoría de las pymes, no llega a los cinco años de vida) y se están destruyendo este tipo de empresas cada día en España y en Asturias? ¿No se dan cuenta que los empresarios comenzamos a ralentizar proyectos e inversiones porque calculamos que a este ritmo tardaremos 12 ó 15 años en volver a crear una situación normal?

La respuesta de "ambos colectivos" fue escueta: solo prevemos 2 años de crisis, en 2011 todo habrá pasado gracias al ACEBA y otros "acebas peninsulares".

En fin... profetas.

Cuento esto porque creo que los políticos deben tener miras más amplias, horizontes reales sin lugar a espejismos y un mensaje serio por bandera: la verdad.

No son los impuestos sobre beneficios lo que preocupa ahora a los empresarios, si no la supervivencia de su empresa y el mantenimiento de los puestos de trabajo. Y un país, como España, donde el 73% del PIB proviene del sector servicios necesita consumo. Un consumo que deberá venir de manos de los españoles que tengan trabajo : y si ese es el objetivo, esa debe ser la primera medida.

Yo , como empresario, voto hoy por hoy porque se nos suba el impuesto de beneficios, pero que se nos permita poder crecer sin los costes, la carga, que suponen las cotizaciones sociales y la provisión de indemnizaciones por posibles despidos que nos sepultan la cuenta de pérdidas y ganancias y se come el verdadero beneficio de las empresas, ademas de sumirnos en un maremagnun de legislación contradictoria que nos deja siempre a los pies de los caballos judiciales en un esperpento de pseudojusticia en la que siempre pagamos los mismos - los pequeños empresarios - con una sensación de inseguridad jurídica extrema.

Nuestra subprime, el desempleo, es lo que debemos primero corregir.

Y D. Esteban González Pons dio en el clavo , aunque muchos "pandilleros" que se dedican a la política le hayan obligado a retractarse: 1.500.000 de pymes sin desconfianza en el mercado de trabajo pondrían fin a las penurias de los trabajadores en muy poco tiempo. Y se conseguirían 2 millones de puestos de trabajo, o tres y medio como dijo D. Esteban.

Ese debe ser el primer paso de la recuperación. Por encima de amenazas de huelga, por encima de charlotadas en la calle por parte de "progresistas de izquierdas", por encima de titiriteros y vendedores de humo. Esa ha de ser la primera medida seria y creíble de un pais serio y creible.

La eliminación de los costes salariales para todas aquellas empresas de menos de 10 trabajadores ( que son el 94,5% de todas las empresas de España) sería el revulsivo que se necesita para generar actividad y empleo , y lo que necesitan las grandes multinacionales para poder volver a confiar en las pequeñas empresas españolas como tentáculos de su know how, imprescindible para crecer.

Cualquier emprendedor de hoy en día se "acojona" cuando le hablan de contratar una persona. Solo piensa en que si su idea no prosperara se vería envuelto en un marasmo judicial ante el Juzgado de lo Social contra lo que no puede hacer frente. Y eso impide dar los pasos necesarios para emprender.

Y no se trata de eliminar derechos a los trabajadores (sin empresarios no se propera... pero sin trabajadores tampoco), se trata de que todos nos sintamos útiles a cualquier edad.

No hay nada más injusto que por el hecho de tener 31 años (ya no eres joven según ZP) o 45 (mala suerte si no estás sin trabajo desde hace más de un año), o estudios universitarios, etc, no pueda un trabajador acceder a sistemas bonificados que permitan su incorporación al mercado de trabajo en pequeñas empresas donde su profesionalidad aportaría una consistencia importantísima a ésta, y rara vez un valor de este tipo es deperdiciado por ningún pequeño empresario.

Es un clamor entre los políticos que debemos pasar unos años de esfuerzo. Pero para muchos, podría ser toda una vida de penalidades si no se pone coto a estos despropósitos.

Desde el Partido Socialista se pretende capear la crisis con ingeniería contable (paso una partida de gasto a una de inversión, hoy traigo un nuevo impuesto pero mañana lo quito, no contabilizo una factura y así no consta el gasto, etc, etc) que sólamente puede causar desconfianza en las cuentas públicas, algo que debemos pagar los empresarios con encarecimientos del dinero cuando no con la negativa directa a concedernos un préstamo, y tambien los trabajadores, llegando al extremo de perder su propio puesto de trabajo.

Sé, estoy seguro, que si alguien puede volver a la cordura la situación desbocada en nuestro pais , son las gentes del Partido Popular , con Mariano Rajoy a la cabeza, que nunca traspasará la línea roja de la desverguenza (algo que los socialistas no solo practican si no que forma parte de su credo ideológico), y confío que el 20N la mayoría superabsoluta del Partido Popular (también en Asturias) sea el mejor mensaje a todos los aprendices de populistas peronianos que pululan por nuestra piel de toro , por lo que deseo que los mensajes de la campaña electoral que se avecinan por parte de nuestro partido olviden alegrar los oídos y refuercen nuestra idea de seriedad en los planteamientos, rigor en la ejecución y confianza en los resultados.

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