miércoles, 9 de marzo de 2011

ESTA ES MI ISABEL

Timón, un antiguo autor griego, decía que la elocuencia era la habilidad de conmover y convencer.

Hoy asistí al evento organizado magníficamente por los representantes del PP en San Martín del Rey Aurelio donde, de forma distendida , se abordaba uno de los temas más complejos que se pueden tratar en lo que afecta a la vida de una persona en el mundo occidental: las pensiones ( digo en el occidental porque en el otro bastante tienen con el día a día).

Tema difícil de tratar como difícil es siempre abstraerse del presente e imaginarse la vida de uno cuando ésta se encuentre en las postrimerías terrenales.

Los contertulios eran D. Juan Carlos Aparicio, alcalde de Burgos y ex-ministro de Trabajo con Aznar y nuestra candidata Dª Isabel Pérez Espinosa con introducción del Secretario General del Partido en Asturias, Fernando Goñi.

Si un hombre de fuerza e inteligencia extraordinaria puede no ser más que un cero en la sociedad si no sabe hablar, el ex-ministro Aparicio demostró lo que ya todos sabíamos, que sabe hablar, que lo hace muy bien y que no se necesitan rimbombantes expresiones vacías para transmitir seguridad y confianza en quien las pronuncia. Desde luego, cuando habla ..convence y su aspecto de sinceridad sin duda.. conmueve.

Hay tres clases de oradores: aquellos a quienes se escucha; aquellos a quienes no se puede escuchar; y aquellos a quienes no se puede dejar de escuchar , y hoy he asistido a dos magníficos discursos, el otro fue el de nuestra candidata Isabel.

Siempre he creído que los militantes y simpatizantes del Partido Popular eran (eramos) gente con criterio, gente que quiere escuchar contenidos, que quiere escuchar un discurso estructurado y organizado, crítico y contundente, para también nosotros transmitirlo en la pequeña parte que nos concierne, y hoy la satisfacción de escuchar a nuestra candidata me ha colmado de felicidad.

Felicidad porque, al contrario que en otras ocasiones, he visto una persona diferente, con un desparpajo más natural en su alocución, sin eternos silencios , una fluidez verbal con total dominio del tema a tratar en su vertiente política . Un gran avance, en fin, en el arte de la oratoria.

Muchos dirán que lo que importa es el trabajo diario , y tienen razón, pero como diría el condenado a muerte en su último deseo. "para que un deseo si no se lo podré contar a nadie".

Cuando un discurso es aplaudido, sin duda alguna demuestra un gran trabajo detrás, y eso , a la postre, es lo que valoramos los votantes. Un discurso inteligente y serio no tiene porque ser tedioso si está bien trabajado, y quien es capaz de conseguir eso, ¿cómo se va a equivocar al ponerlo en práctica?

Y como muestra los discursos de nuestro presidente , EL ILUMINADO me refiero, vacíos de contenido , ¿cómo iban a ser sus ejecuciones políticas posteriormente?, pues vacías, claro. Y así nos va.

Kung Tingan, escritor chino, dijo: "El sabio no habla, los talentosos hablan, y los estúpidos discuten", y para mí se acabaron las discusiones entre "yo y mi mismo".

Bravo, Isabel... y espero que repitas.

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