A veces, necesitamos leer de forma distinta un mismo documento para poder comprender el mensaje que nos transmite. Y eso es lo que hoy me ha pasado cuando he vuelto a visionar el famoso discurso que Steve Jobs pronunció en la universidad de Stanford en 2005. Me he dado cuenta de que es verdaderamente una revolución, de que este hombre ,en solo 18 segundos, fue capaz de elaborar un verdadero himno a la vida por encima de todas las simplezas , más o menos reforzadas por pseudocientíficos o pseudopoliticos sin curriculum relevante, que debiera de ser objeto de divulgación pedagógica acerca de un tema crucial en nuestro patético mundo basado actualmente en el relativismo y el pragmatismo más extremo disfrazado de progresismo socialdemócrata.
Me refiero al extracto siguiente del discurso :
“Mi madre biológica era joven, estudiante de universidad graduada, soltera, y decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací, decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: “Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?”. Ellos dijeron “Por supuesto”. Posteriormente, mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado de una universidad y que mi padre nunca se había graduado de la enseñanza media. Se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.”.
Jobs ha muerto, y en todo el mundo se cuenta la pérdida de un hombre que fue un genio, de cuyo cerebro visionario surgió una forma de repensar el futuro, comparándolo incluso con el propio Issac Newton .
Sin embargo, sigue estando presente en todo este reconocimiento la parte lúdica de su vida (lúdica porque para él , el trabajo era una diversión, un hobby , un disfrute de la vida), es decir, la parte profesional que redundó en un éxito económico sin precedentes.
Sin embargo, yo deseo huir de ese aspecto para penetrar donde creo que quiso hacerlo el propio Jobs y que ha quedado simplemente en una anécdota que a mí me parece la verdadera categoría: Jobs en 18 segundos realizó la mejor defensa , el mejor canto y la mayor reflexión que se puede hacer hoy en día en defensa de la vida de los no nacidos, es decir, la mejor explicación de cuanto se puede perder, de cuanto perdemos, al permitir el aborto como medio del control de la natalidad.
Todo el mundo cree que murió un genio y lo lloran, pero nadie llora a los millones de genios que , sin haber nacido, mueren diariamente víctimas simplemente por un pragmatismo indigno del ser humano.
Steve Jobs pudo no haber nacido si, simplemente, sus posibles padres universitarios se hubieran hechado atrás un par de meses antes de cuando tomaron la decisión.
Steve Jobs, APPLE , GOOGLE y cada una de las cosas que esto conlleva son lo que son hoy por una decisión tomada dos meses o tres mas tarde. En ese caso seguramente Jobs no hubiera nacido. Tan triste suceso como trágico el que aconteció ayer.
Espero que alguien , algún día , sea capaz de retomar esos 18 segundos de Jobs con fines pedagógicos y enseñen en las escuelas, en la clase de Educación para la Ciudadanía , que gracias a unos padres adoptivos que desearon que un ser humano naciera aunque no fuera de su vientre hoy somos un poco más felices y libres que antes.
Y que sepan que por culpa de las practicas abortistas, aun no podemos controlar el SIDA, las guerras , las epidemias, y en definitiva la maldad o la felicidad pues seguramente a esos cerebros privilegiados los hemos sacrificado antes de nacer.
Mi tributo a Steve Jobs por este mágnifico relato en defensa de la vida del non-nato, y por el resto .... GRACIAS.
__________________________________________________________