sábado, 11 de febrero de 2012

LA FIDELIDAD AL PARTIDO Y SU UNIDAD DE MEDIDA

La Nueva España recogía en el día de hoy una grata noticia acerca de nuestro partido, el Partido Popular de Asturias: la salida en tromba de todos aquellos dirigentes que abocaron a nuestro partido a la secesión, no solo entre sus afiliados, si no, y sobre todo, entre los votantes.

Dice el refrán que aquello que mal empieza… mal acaba, y lo sucedido desde el último congreso Popular de Asturias no aventuraba nada bueno. Y así fue.

No son los dirigentes objeto de crítica en cuanto a su calidad personal, nada mas lejos de la realidad, pero está claro que sí en cuanto a su capacidad de gestión, a su mala gestión.

Cascos fue la disculpa para que nuestros votantes y afiliados tuvieran un motivo para rechazar una candidatura y unos candidatos invalidados por sus actuaciones y su exiguo curriculum.

Pensar que quien manda es fulanito o menganito simplemente por el hecho del cargo que ostenta llevó a algunos a creer que estaban por encima de quienes realmente lo ostentan: el afiliado y el votante.

Y abstraídos de la realidad, jugaban a ser reyezuelos déspotas y, como tales, despreciaron una y mil veces la opinión de sus afiliados, simpatizantes y votantes, rodeándose solamente de aquellos que les bailaban el agua ( muy zapateril, de otra manera).

Y cuando la debacle fue un hecho, en su vanidad ni siquiera tuvieron la decencia de renunciar al privilegio de sus cargos y abandonar como “personas de partido” obedientes con el mandato de las urnas, sino que se atrincheraron aun mas en una postura a todas luces suicida apoyándose en algo inverosímil para cualquiera : la pata del PSOE.

La fidelidad al partido consiste en renunciar al privilegio personal en aras del bien del colectivo, por encima de intereses particulares más o menos confesables.

Y ahora, si este hecho se produjera tal y como relata la prensa, su salida se verá como algo ignominioso en su aspecto personal: les han tenido que echar porque no tuvieron el valor y la gallardía de asumir su incapacidad cuando tuvieron oportunidad de hacerlo.

Nuevamente, se constatará que el Partido Popular es más grande que nadie de forma individual, y que aquel que a hierro mata.. a hierro muere.

Pero ahora no es el momento de mirar hacia atrás, sino hacia delante, empujando por la candidatura de Mercedes Fernández y, por supuesto, del PP, con el fin último de conseguir algo imprescindible para Asturias : ESTABILIDAD Y RIGOR, algo que solo podrá venir de la mano del Partido Popular.

Hoy creo que estamos de enhorabuena…. TODOS.

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