miércoles, 8 de septiembre de 2010

EL/LA CANDIDATO/A

Después de la libertad de horarios que permiten las vacaciones, el regreso a la rutina laboral es acompañado de abatimiento, tristeza, angustia o irritabilidad.

Se calcula que el 30% de la población activa sufre de dicha disfunción: es el famoso Síndrome posvacacional , que no es más que otro de los síntomas que nos muestran que nuestra civilización también está enferma ( aunque el 30% de este año va a ser testimonial.... por lo de la vuelta "al trabajo", digo)

Debe ser eso que durante este comienzo de curso político vemos tantos desvaríos en nuestra clase política que resulta indignante.

Que los presupuestos de este año serán “los de verdad” dice De la Vega – claro, los anteriores siempre se dijo que eran los de la señorita pepis-.; que los etarras nos perdonan la vida con carácter retroactivo – salve , etarras, los que van a morir os saludan-; que EL ILUMINADO reduce la inversión en infraestructuras para aumentar el paro y su primo va y la aumenta en los EEUU para aumentar el empleo; el desempleo roza el 22% (según ellos, “claro”, vete tú a saber) y que el ministro de Trabajo se va para no verlo porque, al fin y al cabo, este no era su país, dice él; los sindicatos proclaman las bondades de la huelga general y contratan para explicarlo a un tal “chiquilicuatre” que dice que la huelga es contra el millón largo de empresarios que cerraron sus empresas desde el 2007 arruinados por culpa del gobierno del PP del 2004 (huelga con carácter retroreivindicativa); y así un largo etcétera.

Es tan difícil analizar la cantidad de barbaridades que se leen en estos días que uno no sabe a que atacar.

Y ahora nos toca a nosotros, convocamos juntas electorales un día y las desautorizamos al siguiente; postulamos candidatos innombrables y los desautorizamos a continuación; ni subimos ni bajamos la escalera.

Como siempre he mantenido, ¿ porque nos cambian la pregunta cuando ya teníamos la respuesta? ¿Terminaremos haciendo un concurso como el de INTERECONOMIA  para buscar un candidato.?

¿ Buscamos ganar las elecciones para poder ordenar la debacle que dejan los socialistas en nuestra Comunidad Autónoma o dirimir cuitas personales?

Lo malo de tener tanto banquillo es no tener entrenador para moverlo.

Espero que la sensatez se abra paso tras el síndrome posvacacional, o la depresión se generalizará y habremos de poner a un psiquiatra de candidato, cuando lo que necesitamos en un gestor .

O mejor…. "UNA GESTORA".

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