Uno de los actuales primeros empresarios de Asturias respondió una vez a la pregunta de su entrevistador sobre la ingente cantidad de dinero que había recibido por la venta de su grupo empresarial, : Mire usted, si los empresarios ( y la gente en general ) supieran el buen negocio que es ser honrado , la mayoría no pensaría en otra cosa.Para la mayoría de los ciudadanos, la expresión “papel pelota” puede no indicarles ninguna connotación especial , pero si la expresión se desarrolla dentro de un foro económico, las miradas desviadas entre los contertulios seguramente nos indicará bien a las claras que la citada expresión no trae ninguna buena definición pareja.
En términos generales, el papel "pelota" o papel de colusión, es cuando dos personas (físicas o jurídicas) , p.ej. proveedor y cliente, se ponen de acuerdo y este último le acepta un efecto al proveedor sin que exista ninguna operación comercial que lo justifique. Esto se hace principalmente para que el librador pueda descontarlo en el Banco y hacerlo efectivo. Algunos bancos, descuentan remesas de recibos o efectos sin aceptar y en este caso el librador no necesita la complicidad del librado.
Al vencimiento, el librador intentará hacer la provisión de fondos al librado, para que este atienda el efecto, y así el banco no detecte la maniobra, aunque lo normal es que se devuelva impagado, originando un sinfín de problemas, y agregando más gastos a la maltrecha economía de la empresa afectada.
Como se podrá comprender, esto es un fraude que las entidades bancarias vigilan mucho.
Las empresas que así operan, por lo general, suelen estar con avidez de tesorería pero, en el fondo, su situación patrimonial suele ser deficitaria y lo único que se consigue es retardar el proceso de impago por falta de liquidez, agravándose la situación mucho más al perder, a partir del momento del descubrimiento del fraude, la confianza de las entidades financieras que le facilitaban el acceso al crédito.
La actual situación de crisis originada por el papel pelota puesto en circulación por las entidades financieras americanas , principalmente en forma de “hipotecas subprime” , ha originado que , como en el caso anterior , los inversores que prestaban el dinero hayan perdido la confianza en estas , cortando el flujo de circulante produciéndose un colapso de liquidez que , sin duda, agravará la situación de aquellas entidades que no son capaces de cubrir el impago de este “papel pelota financiero” que , sin duda, también existe en nuestro país.
El 14 de Marzo de 2004, el consejo de administración de ESPAÑA, S.A. , por votación mayoritaria y sin causa aparente que lo justifique , decidió hacer liquidez del superávit adquirido en fechas pasadas y puso en circulación efectos avalados por muchos de los representantes del consejo (en forma de nuevos representantes políticos – pelota ) creyendo aliviar de esta forma las carencias sociales de la empresa.
Poco a poco los efectos fueron venciendo, siendo cada vez más difícil realizar la provisión de fondos necesaria para su pago, de forma que algunos fueron devueltos por falta de liquidez (Jose Montilla, Jose Bono, María Antonia Trujillo, etc), con el consiguiente incremento del gasto de devolución , minorando el ya maltrecho patrimonio nacional.
Pero el 11 de Marzo del 2008, de nuevo el consejo de administración de ESPAÑA, S.A., haciendo caso omiso de las señales que indicaban que últimamente las dificultades para realizar el pago de esos efectos eran demasiado evidentes, y con una mayoría aplastante en la nueva votación, volvió a autorizar la refinanciación de las letras devueltas más algunas otras nuevas (400 € por trabajador, aumento de pensiones , aumento del salario mínimo interprofesional, etc), por un importe superior a los anteriores , pero esta vez , solamente con el aval de los propios votantes.
Como suele suceder, la obtención de liquidez, cuando no va pareja con la contención del gasto, suele dar lugar a profundizar en el déficit de la empresa y conlleva la disminución de los fondos propios de esta, abocándola irremediablemente a la suspensión de pagos y a su disolución.
Desgraciadamente, cuando eso sucede, los primeros que sufren suelen ser los avalistas de las letras devueltas, a los que la ruina sobreviene, la mayoría de las veces, sin ni siquiera ser conscientes de aquello que firmaron.
Aquellos del consejo de administración que fueron tachados de insolidarios o catastrofistas por advertir sobre estos hechos, tienen el deber de intentar reconducir, por la vía de la información veraz, la situación provocada aconsejando al resto de los miembros del consejo que el papel pelota (político-pelota) en circulación debe cambiarse por otro que garanticen su pago al vencimiento y no contagiarse con la emisión de nuevos efectos que no garanticen su cobro al vencimiento.
Los primeros damnificados por la devolución de las primeras letras ya han llegado, en forma de destrucción de empleo (que es otra forma de recorte social) e incremento de los precios (IPC ó Impuesto que se Cobra a los Pobres)
La toma de medidas urgentes conllevará, sin duda alguna, que más temprano que tarde la mayoría del Consejo de Administración de ESPAÑA, S.A. de su mayor pelotazo, poner en circulación letras honradas.
Pero como la mayoría de las letras (políticos y representantes) negociadas sean “pelota”, y el CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN por unanimidad decida incrementar la circulación de éstas, ¡¡¡ DIOS NO COJA CONFESADOS!!!